Bocados celestiales

M B -Papá Noel

Cuando tuve que escribir mi tesis, hace ya no recuerdo cuantos años, buena parte la base en el trabajo de una gran mujer, Sor Juana Inés de la Cruz, que como muchas otras mujeres que adoptaron el camino de la fe y poblaron los conventos, dedicaba su tiempo a la oración, acompañada de otras tareas como educar o cocinar. En esos fuegos no sólo se llevaban a la práctica recetas aprendidas, también se experimentaba (y se experimenta) con diferentes ingredientes. Muchas preparaciones, hoy tradicionales, nacieron detrás de las puertas de esos espacios sacros. Licores y quesos famosos, como el camembert; toda la dulcería portuguesa, basada en el aprovechamiento de las miles de yemas que quedaban después de clarificar los vinos que los monjes producían, son sólo ejemplos. Fueron monjas las que agregaron vainilla y cacao al chocolate, las que enseñaron a las mujeres de estas costas a usar el azúcar y las que investigaron cada uno de los frutos de la nueva tierra, para convertirlos en platos. Cada orden tenía sus especialidades, celosamente custodiadas. Se dice que lo que ellas producen es una cocina milagrosa, porque según el viejo dicho español: “en los conventos de lo mínimo se hace lo máximo, del guiso hecho con lo que haya hecho arte”.

M B -Pan dulce Frutos Secos decorado

Cerca de mi casa, en Victoria, San Fernando, hay un convento de clausura, la Abadía de Santa Escolástica. Calle calma, plantas y gran portón de hierro que se abre de forma automática al tocar el timbre, casi como en una película. Una hermana después es quien se encarga de hacerme pasar y guiarme por el pasillo que llega al lugar donde exhiben y venden sus productos. Hay de todo, y todo es rico: galletas, quesos, dulces, tortas, budines, pero a mi (y al marido de mi amiga y periodista colombiana Claudia Arias) me pierden los alfajores de chocolate amargo y frambuesa.  En estos días suman panes dulces, de esos que están llenos de fruta seca y con miga húmeda y sabrosa, y una opción para los mañosos de toda familia, sin fruta abrillantada y sin pasas. También hay stollen, Panforte di Siena, figuras de chocolate para decorar las casas, budines, turrones, mazapanes y masitas… Todo, además a precios terrenales, de esos posibles, para que lo de compartir el pan no sea una frase.

GPS: Abadía de Santa Escolática, Martín Rodríguez 547, Victoria, San Fernando. Tel: 4725-2829 y en Capital: Pasaje Libertad: Libertad 1240 P.B. local 19, Tel: 4519-8016.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s