Aquilino Bistró

Aquilino salon

Todo lo que tiene aire francés, en este país y en muchos otros, tiene un no se qué. Y si hablamos de comida, más. Aunque media Argentina sea italiana y la otra media, española, y en España y en Italia se coma de ppp madre, aquí lo francés puede. Quizás hace tiempo que no haya demasiadas aperturas con esa cocina, tal vez las tendencias digan otra cosa, lo cierto es que aún así, para buena parte de los que salen a comer, en algún lugar de su cabeza o de su paladar o qué se yo donde, una comida con aire francés remite a ese no se qué del que les hablaba. Y eso es lo que ocurre en este espacio chico, escondido, al que se llega porque alguien te pasó las coordenadas y que lleva pocos meses, en una esquina de Vicente López.

Ventanales, persianas metálicas, piso en damero, ambientación romántica para pocas mesas, arañas, espejos antiguos y fotografías viejas, algunos aparadores, vajilla antigua, velitas y una cava en el subsuelo, para elegir vinos. De fondo, música suave y constante de la Piaf (¿quizás se podría intercalar al Gorrión de Paris con alguna otra voz?).

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El menú degustación que propone el chef Gustavo Escobar, de 4 pasos, que cambia mensualmente, permite elegir en cada paso entre cuatro opciones. Lo que más me gustaron fueron las entradas y la combinación de vegetales de estación, con muy buen punto. Probé un muy sabroso Carpaccio de hongos, aceite de albahaca, queso feta y piñones y Col de langostinos (envueltos en las hojas) con manteca de limón. En principales, Solomillo con salsa de lima y vegetales al estilo thai (muy tímido, para mi gusto) y Lenguado roti, almejas, naranjas a vivo y fumet de pimientos. De postre, rico el Clafoutis de durazno con helado de frutos rojos y Panna cotta de coco con coulis de chocolate. Cuesta $230, sin bebida, un muy buen precio. Es ideal para una salida romántica o con amigos de charla calma. ¿Por qué Aquilino? Era el nombre del abuelo de Natalia Moretti, la dueña del lugar, un asturiano que recorría el barrio en carro, vendiendo su pan y del que heredó la pasión por la cocina.

GPS: Las Heras 1200, Vicente López, Tel: 4796-4775.