Flor de salame…

Para salames, ¡nosotros! 

salame record 1

Los argentinos siempre batimos records: el río más ancho, la calle más larga, la avenida más ancha y ahora, podemos decir con orgullo que al fin lo tenemos (aunque hay unos cuantos que ya se jactaban del galardón y para mi, otros, también muchos, son grandes salames). Pero volviendo a lo que importa, hoy se hizo realidad, nada de eufemismos, ni de segundas intenciones: somos poseedores del Salame con Denominación de Origen más largo de América.

Salame record 2

El embutido en cuestión, que podría ser el rey de la picada, se elaboró en la ciudad de Tandil, provincia de Buenos Aires. Mide nada menos que 16,1 metros y pesa 45,65 kilogramos.

salame record 3

 

Lo desarrolló el Consejo de Denominación de Origen Salame de Tandil y fue dado a conocer en el marco del Festival de La Sierra. El encargado de presentarlo en sociedad fue Juan Braceli, de Cocineros Argentinos. La elaboración del salame gigante siguió los patrones que marca la D.O.: materias primas obtenidas dentro de la región, con alimentación a base de pasturas y maíz –según sea ganado vacuno y porcino, respectivamente-, y con las proporciones establecidas: un 54% a 60% de carnes de cerdo; un 18% a 21% de carne vacuna; y entre un 20% y 25% de tocino dorsal, también conocido como grasa de cerdo, los condimentos no son deshidratados y la tripa es natural. Fue estacionado y curado en el clima benigno de Tandil –frío pero no helado, húmedo en general y ventoso. Luego del curado, el salame adquiere la consistencia necesaria y el emplume (que no alude a plumas, si no a los hongos que lo recubren) que le dan el color blanco ceniza característico. Ese salame se merece un pan de campo especial y un vinazo.